La matriz urgente-importante para escritores

matriz de eisenhower para escritores

Este artículo pertenece al proyecto WriterMuse: creatividad para escritores, que finalizó en septiembre 2018. Encontrarás todos los artículos publicados bajo la etiqueta WriterMuse. Si te preguntas qué fue de WriterMuse, he escrito un artículo para contártelo; en el mismo podrás bajarte, además. todos mis recursos de escritura creativa.

Escribir es una actividad que a menudo relegamos a un segundo plano. Nos gustaría dedicarle más tiempo a la escritura, pero nuestras obligaciones y quehaceres se interponen, a veces con más o menos razón.

 

Hoy quiero hablarte de un método de productividad que te ayudará a aclarar qué sucede con tu tiempo tarea a tarea y minuto a minuto y qué puedes hacer para organizarte mejor y dedicarle el tiempo necesario a lo que de verdad importa.

Qué es la matriz de Eisenhower y cómo puede ayudarte a dedicar más tiempo a escribir

la matriz de eisenhower y la escritura

La matriz urgente-importante es un método de productividad que popularizó Stephen Covey en su libro Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva, aunque su concepción se la debemos a Dwight D. Eisenhower (sí, el presidente de los EEUU en los años 50), y por eso se la conoce como la matriz de Eisenhower.

 

La matriz de Eisenhower establece tan solo dos categorías en las que dividimos nuestras tareas: importancia y urgencia. Las tareas importantes son aquellas que contribuyen a tus objetivos a largo plazo, a tus valores, a tu propósito vital. Las tareas urgentes son las que requieren atención inmediata.

 

Atendiendo a esas dos categorías, puedes separar tus tareas en cuatro cuadrantes:

 

Urgentes e importantes

Ir a trabajar por la mañana, llamar a los bomberos cuando se incendia la casa, entregar tu tesis, atender a tu hijo cuando está llorando… Son aquellas tareas que o bien aparecen inesperadamente o bien acaban aquí porque no las has realizado cuando todavía no eran urgentes.

No-urgentes e importantes

Hacer ejercicio, quedar con los amigos, investigar para la tesis, hacer planes para un proyecto… Son acciones importantes para ti y para tus objetivos a largo plazo, pero que, por carecer de fecha límite, a menudo se te escapan y acaban relegadas a segundo plano o cayendo en el cuadrante 1 (urgente e importante), donde las haces bajo estrés porque no tienes tiempo suficiente.

Urgentes y no-importantes

Un whatsapp, una reunión en la que no se decide nada claro, cuando te interrumpen mientras estás trabajando… Suelen ser tareas que podrías evitar o delegar la mayor parte del tiempo.

No-urgentes y no-importantes

Ver otro capítulo más de tu serie preferida, navegar sin ton ni son por internet, mantenerse ocupado con cualquier cosa… Es por lo general aquello que hacemos para procrastinar y evitar realizar las tareas de alguno de los otros cuadrantes.

Lo que es importante es rara vez urgente y lo que es urgente es rara vez importante.Dwight D. Eisenhower
El cuadrante que más debe importante como escritor es la de las tareas importantes pero no-urgentes.

 

En tu lista de tareas importantes y no-urgentes debe haber:

 

Ocio sano para inspirarte y poner en marcha tu creatividad

Ratos de lectura de entretenimiento y otros de lectura crítica

Tiempo para planear y esbozar tu novela

Espacio de calma para incubar ideas

Momentos para quedar con los amigos

y... ¡tiempo para escribir!

Ya sabes que la musa necesita estímulos de muchos tipos, además de tiempo para procesar las ideas nuevas y relacionarlas con tus experiencias y conocimientos. No se trata solo de escribir y ya está. Recuerda que para ser escritor también hay que leer mucho y bien.

¿Cómo utilizo la matriz de Eisenhower?

El mejor uso que vas a darle es evaluativo.

 

El método Eisenhower no es el mejor para la productividad, puesto que la importancia y la urgencia de las tareas es tanto subjetiva como variable, por lo que no lo podemos utilizar de forma consistente para organizar nuestro día a día. Tampoco tiene en cuenta nuestros niveles de energía y de voluntad y la dificultad que entraña cada tarea.

 

¿Entonces, para qué me sirve?

La matriz de Eisenhower te ayuda a identificar adónde va tu tiempo y adónde te gustaría que fuera.

 

Completa los cuatro cuadrantes y te darás cuenta de dónde caen cada una de las tareas que realizas a lo largo del día. Te ayudará a adquirir perspectiva y ver dónde encajas tú en todos esos «debo», «tengo que», «me gustaría», etc.

 

La lección más importante que aprenderás es que estás gastando la mayor parte de tu tiempo en los cuadrantes equivocados: en el 1 y en el 3, en tareas urgentes que te vienen impuestas, y en el 4, donde sueles procrastinar.

 

Los cuadrantes de urgencia son a menudo impuestos desde fuera por las circunstancias o por otras personas. La urgencia de tus tareas es a menudo consecuencia de las exigencias de otros. Es natural, porque para trabajar en común necesitamos horarios y fechas límite, pero también hay multitud de demandas y peticiones que no son importantes para ti, ni a menudo para la otra persona, pero que consumen tu tiempo. No puedes deshacerte de todas esas obligaciones, pero sí evaluarlas y reducirlas: puedes delegar o decir no.

 

Los cuadrantes pares, los no-urgentes, hablan de ti. Ya que en estos cuadrantes no hay imposiciones externas, lo que cae aquí es lo que tú decides hacer con tu tiempo. Aquí crecen más o menos rápido la mayoría de tus proyectos. En el cuadrante 2 te dedicas a tus objetivos y a tu vida a tu propio ritmo y en el cuadrante 4 te refugias para no hacer algo situado en alguno de los otros cuadrantes (a menudo el segundo, donde descansa tu proyecto).

 

Si eres o quieres ser escritor, seguramente la escritura caiga en el cuadrante 2 de tu matriz. Escribir es importante, pero lo postergas porque nadie tiene expectativas sobre tu escritura, solo tú mismo, y a ti mismo puedes darte todas las excusas que quieras para no hacer algo.

 

Voy a ser sincera contigo.

 

A mí lo de procrastinar con la escritura me ha pasado mucho tiempo, demasiado.

 

Por delante de la escritura estaba la universidad, y luego el trabajo, que eran tareas importantes y urgentes, impostergables. Con el tiempo que me quedaba, después de todas mis obligaciones, lo último que me apetecía era ponerme a escribir, así que caía en el cuadrante cuatro y procrastinaba con los videojuegos hasta el punto de que salía a la calle esperando ver los nombres de las personas flotando sobre sus cabezas. Sabía que estaba dejando de hacer algo muy importante para mí, pero hacerlo suponía mucha resistencia y miedo.

 

¿Cuándo cambió todo esto?

 

Yo no era realmente consciente de todo aquello. Me di cuenta de que tenía más tiempo del que pensaba, solo que lo utilizaba mal, gracias a esta matriz y un pequeño librito llamado La guerra del arte, sobre el que te hablaré más adelante.

La matriz de Eisenhower y tus prioridades: ¿te gustaría dedicar más tiempo a escribir?

Una vez hayas dibujado o visualizado tus cuadrantes, examina tus prioridades.

 

¿Estás en último lugar en casi todas ellas? Esto puede darse por dos motivos: porque crees que los demás y las exigencias del exterior son más importantes que tú y/o porque tienes miedo a emprender tu escritura.

 

Ahora que sabes esto, puedes hacer algo al respecto.

 

La mejor manera de garantizarte que vas a encontrar tiempo para tus tareas del cuadrante 1 (importante y urgente), como ir a trabajar o terminar de escribir tu tesis, es anteponer a las tareas urgentes, siempre que puedas, lo que no es urgente.

 

No todas las urgencias son igual de urgentes. Ir a trabajar te ocupa un tiempo determinado, pero antes tienes espacio para ti. Mejor que sea antes que después porque tienes más energía y voluntad al principio del día que al final. Para aprovecharte de esto, te enseño mi rutina de escritura para escribir todos los días sin (casi) excepción.

 

Antes de ir a trabajar, puedes dedicarle a la escritura veinte o treinta minutos. Empieza poco a poco, sin excesos ni expectativas. Dedica 5 minutos antes de levantarte a escribir lo que te venga a la mente justo después de dormir, un momento clave lleno de inspiración, sobre todo si eres de los que recuerdan sus sueños. Poco a poco ve aumentando el tiempo que le dedicas, o libera más tiempo por otro lado. Salvo que seas nocturno acreditado, no intentes encontrar huecos muy tarde o por la noche, pues es más fácil que se acumulen tareas urgentes que te lo impidan o que hayas agotado tus reservas de energía.

¡Ayúdame, tengo muchos quehaceres!


Entre los que se encuentra arreglar los desaguisados del gato.

 

Empieza a analizar las tareas que cargas a tus espaldas: ¿hay algo que puedas delegar y que te libere tiempo? ¿Puedes cambiar dinero por calidad de vida? Contratar a alguien para que se quede con los niños o los recoja mientras tú escribes puede darte una valiosa hora de tiempo para ti. Repartir las tareas del hogar de forma más eficiente y productiva, dejar de ir todas las semanas a las reuniones de la Falla (o del equivalente en otras provincias), comprar la comida fuera en vez de cocinar a diario, son algunas cosas que puedes plantearte. Incluso cambiar el orden en el que realizas algunas tareas puede ser útil: si necesitas poca concentración para hacer un trabajo mecánico con Microsoft Excel, a lo mejor puedes pasarlo a las 8 de la noche, cuando tu cerebro está de capa caída; o puedes hacer toda la cocina de la semana en un par de horas el domingo y congelar.

¿Qué es más importante, lo que los demás quieren o exigen de ti, o tú, tus sueños y tu salud?

 

Tú eres más importante, aunque no seas urgente hoy. No seas el escritor que empieza a escribir cuando se jubila. Se han vertido muchas lágrimas por los policías que reciben un balazo a dos días de jubilarse.

 

Toma el control de tu tiempo, aunque sea en pequeñas dosis. Si siempre has querido escribir y tienes un proyecto abandonado, puedes retomarlo hoy, nada te lo impide.

 

Y lo más mágico de todo es que en cuanto te des cuenta tú mismo y delimites tu espacio, los demás lo respetarán y te ayudarán. ¡Cuántas obras maestras les debemos a los maridos y a las mujeres de grandes autores!

 

¿Has dibujado tu matriz urgente-importante? ¿Qué has descubierto? ¡Cuéntame!

 
Feliz día haciendo lo que te gusta. 🙂

 

2 Comments on “La matriz urgente-importante para escritores”

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