Por qué necesitas escribir con un plan

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Este artículo pertenece al proyecto WriterMuse: creatividad para escritores, que finalizó en septiembre 2018. Encontrarás todos los artículos publicados bajo la etiqueta WriterMuse. Si te preguntas qué fue de WriterMuse, he escrito un artículo para contártelo; en el mismo podrás bajarte, además. todos mis recursos de escritura creativa.

Planificar es una explosión de imaginación (y de espontaneidad).Diana P. Morales

¿Cómo escribes tus novelas o relatos? ¿Tienes una idea provocadora que te lanza inmediatamente a escribir o meditas durante largo tiempo el recorrido de principio a fin?

 

Según tu proceso de escritura, serás un escritor de mapa, que planifica la estructura a conciencia, o de brújula, que se deja guiar por su intuición siguiendo únicamente una dirección deseada. También se emplean las categorías de arquitecto-jardinero (acuñado por George R. R. Martin) y plotter-pantser.

 

En Sinjania hacen la distinción entre escritores de mapa y de brújula según su grado de experiencia, y es una distinción bastante acertada. Los escritores de brújula deberían ser veteranos, pues son capaces de estructurar la historia sobre la marcha y no se bloquean ni se desalientan tan fácilmente, mientras que los de mapa pueden ser noveles o veteranos, pero les beneficiará especialmente a los noveles, ya que podrán concentrarse en escribir habiendo solucionado posibles problemas antes.

Dos tipos de escritor: de mapa y de brújula

El escritor de brújula descubre la historia mientras escribe el primer borrador. El escritor de mapa, por el contrario, la descubre en su mayor parte dibujando el mapa.

 

Al contrario de lo que piensan muchos escritores noveles, el plan no elimina la creatividad, pues la paradoja de la creatividad es que las restricciones ayudan a estimular la imaginación. Ni tampoco elimina la fase de descubrimiento de la historia, sino que la adelanta: experimentas el mismo regocijo al dar con una solución tanto si te salta mientras escribes como si llegas a ella planificando, te lo aseguro (a mí me pasa).

 

Por otro lado, ningún plan es tan exhaustivo como para eliminar el descubrimiento a pie de párrafo (ni tampoco sería efectivo tratar de planificar hasta este extremo), por lo que la sensación de maravilla te asaltará sobre la marcha igual que si estuvieras guiándote por la brújula.

 

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Un ejemplo de planificación de novela, aunque no de pulcritud… (J. K. Rowling: Harry Potter)

Ventajas y desventajas de escribir con plan

La planificación es la mejor inversión que puedes hacer, sobre todo si eres un escritor novel.

 

La falta de familiaridad con las estructuras narrativas puede hacer que tu novela encuentre problemas desde prácticamente el comienzo, y si te ves obligado a lidiar con estos problemas mientras además intentas expresarte con tu voz y la de tus personajes, narrar una historia, mantener las tensiones, etc., lo más probable es que acabes bloqueado o frustrado. El plan te salvará de todo eso y hará que escribir sea simplemente escribir y puedas disfrutar del proceso.

 

Si todavía no estás convencido, abajo te muestro las ventajas y las desventajas de escribir con plan.

Las ventajas de escribir con plan

División del trabajo

Si planificas con antelación, no tendrás que hacer malabares con tantas ideas mientras escribes. El plan o mapa te da seguridad y un objetivo para la sesión de escritura; te enfrenta a la pantalla en blanco con un arma: el conocimiento de tu historia y personajes y de la escena que vas a narrar. Esto te proporcionará una tranquilidad indispensable para que se acerque tu Musa. En otro artículo te hablo de por qué la relajación es indispensable para entrar en el trance del escritor.

Escribir más rápido

Saber lo que va a suceder te ahorrará mucho tiempo con los dedos levitando sobre el teclado y podrás relajarte y dejarte llevar por las palabras.

 

Hay pocas cosas más frustrantes que quedarse bloqueado a mitad escena por un desarrollo inesperado: cuando conoces a grandes rasgos lo que va a suceder, las palabras vienen casi solas.

Una estructura sólida

Podrás preparar los elementos necesarios para mantener el suspense y la tensión y los colocarás en los lugares correctos. Para ello tienes que confeccionar tu mapa desde cero, colocando los hitos de tu historia espaciados a lo largo del camino.

 

Cuando eres consciente que entre dos tramos debe haber un hito importante, que cambie la manera en que el protagonista y el lector viven la historia, no dejarás un hueco vacío que luego te podría causar angustia y un bloqueo.

 

Para saber más sobre cómo estructurar tu historia pásate por mi artículo La estructura de la novela en 4 actos.

Tensión creciente

Si sabes que sobre el 25% de la novela debe haber un incidente provocador que lo cambie todo, y conoces ese incidente, puedes preparar mejor las escenas que llegan a ese punto. Si lo dejas al azar y la inspiración, el incidente vendrá de improviso y tendrás que reescribir muchas escenas previas.

Problemas y soluciones

Los problemas no podrán emboscarte y despojarte de todas las páginas que llevabas escritas hasta el momento. En la fase de planificación saltarán a la vista agujeros en la trama, inconsistencias y la necesidad de giros argumentales.

 

Se corrige antes un mapa que el propio terreno: es la diferencia entre reescribir 20 páginas y una frase.

Las desventajas de escribir con plan

Inflexibilidad

Tiempo que no es escribir

Cuando te fulmina una idea fantástica, lo que más te apetece es lanzarte a escribir mientras todavía estás electrificado. Esto está muy bien si tu idea no es más extensa que un relato, pero es improbable que consigas mantener la energía durante 300 páginas. Aprovecha la descarga de inspiración para planear la novela y tu empuje inicial será más efectivo que si escribes las primeras diez páginas, te encuentras la carretera cortada y tienes que dar marcha atrás, con el depósito casi vacío.

Cuando inviertes tanto tiempo preparando el plan es normal que sientas apego y que te preocupe desviarte, pero si piensas que el plan no es una ruta establecida sino solo un mapa, no te aferrarás tanto.

 

El mapa te permitirá reencontrar el camino cuando te pierdas o tomes un desvío. Ambas cosas van a suceder y, de hecho, son deseables: hasta que no te lanzas a escribir no terminas de conocer tu historia. Como el GPS de tu coche, si te desvías te reconduce por otra carretera, y le puedes añadir todas las paradas que quieras.

Todo el tiempo que inviertes en preparación después lo ahorrarás por duplicado o triplicado en revisiones sucesivas.

¿Y el encanto de descubrir la historia?

Si ya sabes todo lo que va a pasar, es posible que sientas que parte del hechizo se pierde y que tu novela dejará de sorprenderte. Pero piénsalo bien: ¿acaso no te motiva llegar a esa escena mágica que proyectas en tu mente con todo lujo de detalle? Sabes lo que va a pasar, y sin embargo quieres escribirlo. El deleite no está solo en la sorpresa.

 

Además, ¿quién dice que la novela no te sorprenderá después de haberle puesto todos los huesos al esqueleto? Aún quedan los músculos y la piel, y habitualmente aparecen apéndices extra insospechados: por muy minucioso que sea tu plan, tu historia te sorprenderá mientras la escribes, te lo dice una cartógrafa aficionada.


Si dedicas mucho tiempo a planificar tu novela, quizá pierdas el impulso creador y pierdas las ganas de escribirla. A mí me pasó, y lo achaco a que cambié tantas veces el plan que el proceso se alargó más de un año y para entonces ya no sabía ni por qué quería escribirla. Si utilizas la brújula como herramienta secundaria evitarás que te pase esto. Te lo cuento más abajo.

La brújula también es necesaria

La brújula puede darte una mayor libertad a la hora de explorar personajes y temas. Si escribes con el lado creativo completamente conectado, verás que fluyen ideas que encajan perfectamente y se alinean con lo que has escrito hasta el momento de forma orgánica, y esto no siempre sucede cuando planificas.

Pero puedes hacer que suceda. Utiliza una palabra aleatoria (como te explico en el artículo del Binomio fantástico) o compón una lista de 20 ideas para planificar también con creatividad y sorprenderte con tu mapa.

Otra manera de utilizar la brújula es alternando entre episodios planificados de tu novela y otros sin mapa que pertenecen al trasfondo de tus personajes, realidades alternativas, sueños, otros relatos, etc. Pueden ser episodios que formen parte de tu novela o narraciones que utilices solo para conocer mejor a tus personajes pero no vayan a ser publicadas.

Estos episodios sirven dos funciones:

Te proporcionan revelaciones sobre la novela sin necesariamente pertenecer a ella (has esbozado, por ejemplo, que tu protagonista tiene un trauma de la infancia: desarrollarlo en una escena a parte guiándote por la brújula y tu intuición puede desvelarte de qué manera ese trauma le afecta en el presente de la novela).


Te permiten desconectar y escribir sin ataduras y sin la crítica de tu sirena interior. Es cierto que no deberíamos dejar que el crítico nos influyera y que sabemos que el primer borrador es basura, pero no siempre tenemos fuerzas para resistirnos a editar y a hacerlo todo perfecto. Dado que se trata de episodios inéditos, solo para tus ojos, pueden ser cualquier cosa, y la resistencia y tu crítico interior se relajan.


Utiliza la brújula en la fase de planificación para escribir episodios «basados en» tu novela. Te permitirá conocer a tus personajes y los temas que tratas sin entrar todavía en el texto principal. Imagínate que estás enviando batidores a que exploren el terreno y te avisen de lugares significativos y de posibles peligros mientras tú confeccionas la ruta cuidadosamente.

70% mapa 30% brújula

Yo me considero escritora de mapa, aunque no sigo este método a pies juntillas. En ocasiones he escrito con brújula únicamente y el resultado ha sido, en casi todos los casos, bloqueo y abandono al cabo de cuarenta o cincuenta páginas, mientras que con mapa he terminado borradores sin apenas quedarme atascada, porque siempre sabía dónde debería acabar.

 

Es posible que escribir con un mapa a veces te inhiba e impida que conectes ideas que están saliendo, en tiempo real, de tu escritura. Por eso para mí lo ideal es una mezcla de estos dos sistemas. El grado depende mucho de cómo escribas tú, qué te resulte más efectivo y qué te proporcione más placer. A mí un 70% de mapa y un 30% de brújula es lo que me funciona mejor.

Si eres escritor novel pero no te seduce la idea del mapa, dale una oportunidad para construir el esquema general y verás cómo te sorprende.

 

Mis mapas son a una escala media, no demasiado detallados, y no planifico las escenas minuciosamente hasta que me toca escribirlas porque muchos detalles cambian. Cuando estoy escribiendo sé lo que toca, pero procuro dejarme llevar por lo que en ese momento me parece mejor. Intento no plantearme demasiado si el cambio es acertado o no: escribo lo que me viene, lo más relajada posible. Sigo las máximas de Ray Bradbury en Zen en el arte de escribir:

 

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Lo que para mí esto significa:

 

  • Trabaja en la planificación, que no te pille la escena de improviso; trabaja también palabra a palabra, desarrolla la escena.
  • Relájate, tómatelo con calma, como un juego, deja que tu voz interior te hable.
  • No pienses; no juzgues lo que te llega, si es bueno, malo o genial: escríbelo.

Mi consejo es que planees tu novela, aunque sea el esqueleto más básico: te dará más libertad creativa. Y también que te dejes llevar por la brújula, te relajes, no pienses, escuches a tu voz interior. Mapa y brújula, en el porcentaje que sea más adecuado para ti.

Otros enlaces de interés

Si quieres saber más sobre la escritura con plan o sin él, sobre el mapa y la brújula, pásate por estos artículos:

 

La razón por la que no consigues terminar de escribir tu novela, de Diana P. Morales.

 

7 motivos para ser escritores de mapa, por Autorquía.

 

3 consejos de supervivencia para el escritor brújula, por Rocio Vega.

 

Escribir con brújula, con mapa o sin nada, por Clara Tiscar.

 

Ya sabes lo que te voy a preguntar, ¿no? 🙂

¿Y a ti? ¿Te gusta escribir con plan o prefieres la brújula?


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3 Comments on “Por qué necesitas escribir con un plan”

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