Técnicas de creatividad para escritores (II): el binomio fantástico

Utiliza el binomio fantástico para encontrar la inspiración _ escritura aleatoria

Este artículo pertenece al proyecto WriterMuse: creatividad para escritores, que finalizó en septiembre 2018. Encontrarás todos los artículos publicados bajo la etiqueta WriterMuse. Si te preguntas qué fue de WriterMuse, he escrito un artículo para contártelo; en el mismo podrás bajarte, además. todos mis recursos de escritura creativa.

El temido bloqueo del escritor a menudo se debe a que estamos demasiado ofuscados en hacer encajar las ideas que van dando tumbos por nuestra mente. Muchas veces lo único que hace falta es la intromisión de un elemento nuevo, una nueva pelotita de pinball que rebote con las bandas y suba por las rampas más lejanas, en un nuevo recorrido hasta alcanzar la diana, más puntos y nuevas ideas. (Jo, ¡qué nostalgia de las recreativas!)

 

Con este artículo te quiero proponer una nueva (vieja) herramienta para poner en marcha tu creatividad y encontrar la solución a tu bloqueo: el binomio fantástico.

¿Qué es el binomio fantástico?

Uno de los grandes autores de literatura infantil del siglo XX, Gianni Rodari, hablaba en su Gramática de la fantasía del binomio fantástico.

 

Un binomio es definido por Google como «un conjunto de dos personas o cosas tomadas como unidad o como elementos en equilibrio o dependientes uno de otro». Lo importante, por tanto, es que esas dos palabras estén unidas y en equilibrio. Es fantástico porque esas dos palabras rara vez aparecen relacionadas. (Por cierto, ¡hay que ver que muchas veces es más útil la definición de Google que la que propone la RAE! ¿Alguien me lo explica?)

 

El binomio fantástico, pues, es un tipo de ejercicio de escritura aleatoria que consiste en la relación de dos palabras que habitualmente no aparecen juntas y que no están asociadas por medios semánticos.

 

El método de Rodari para escribir cuentos consistía en tomar dos palabras escogidas al azar, del diccionario o dichas cada una por una persona, y buscarles conexiones de manera que pudiera integrarlas en un cuento o relato. Así obtenía, por ejemplo, «perro» y «armario».

 

Rodari exploraba diversas posibilidades de conexión hasta que daba con una propicia: «el perro con el armario», «el armario del perro», «el perro sobre el armario», «el perro en el armario»… Aunque también podría haber generado conexiones como «el perro de madera» (armario → material → madera) o «el armario perezoso» (perro → vago, perezoso). En su ejemplo, Rodari se queda con «el perro en el armario», e hila un cuento a partir de este, sobre un hombre al que le aparecen perros por toda la casa y tiene que alimentarlos a todos, los vecinos sospechan y se arma la Marimorena.

Un binomio fantástico es un par de palabras que conseguimos asociar mediante un ejercicio de imaginación.

 

La casualidad, lo aleatorio, es un elemento fundamental de la creación del binomio fantástico. Así lo dice Rodari:

Es necesaria una cierta distancia entre las dos palabras, que una sea suficientemente extraña a la otra, y su unión discretamente insólita, para que la imaginación se ponga en movimiento, buscándoles un parentesco, una situación (fantástica) en que los dos elementos extraños puedan convivir. Por este motivo es mejor escoger el «binomio fantástico» con la ayuda de la «casualidad».Giani Rodari: Gramática de la fantasía

 

Si se metiera un perro en mi armario tendría que vérselas con un desorden tipo fiesta de pijamas.

¿Cómo te pueden ayudar el binomio fantástico y la escritura aleatoria?

A escribir sin expectativas y sin agobio

Tu novela, sobre todo si le has dedicado mucho tiempo, es algo serio que quieres que salga bien y que cada elemento funcione a la perfección, pero con todas tus expectativas se generan tensiones.

 

Es fácil que te sientas agobiado y pierdas el entusiasmo o que te dé miedo y te resistas a seguir escribiendo, por todas esas expectativas. (Imagínate cómo debe sentirse George R R Martin con sus centenares de personajes y tramas. No me extraña que los vaya matando para quitarse trabajo…)

 

Pues cuando te sientas así y te veas como Sísifo empujando cuesta arriba su piedra, realiza un breve ejercicio de escritura aleatoria. Te sentirás mucho más libre y constatarás que sí que puedes escribir, y que lo que escribes es bueno.

A calentar antes de escribir algo serio

La escritura aleatoria te puede inspirar más con dos palabras inconexas que con dos horas de darle vueltas a las palabras que ya tienes. Esto es así porque cuando enfocamos nuestro cerebro a una tarea, este tiende a penetrar en todas sus ramificaciones subterráneas, en profundizar más y más, y las alternativas parecen muy lejanas. Por otro lado, si lo dejas a su libre albedrío o le aportas algo distinto, se esforzará por reconfigurar la información nueva y la vieja y buscar conexiones diferentes. En el apartado «Cómo utilizar el binomio fantástico para escribir tu novela» te explico cómo puedes aprovecharte de esto.

A encontrar inspiración para tu novela

Puede que tu crítico interior venga a veces con que no sirves para escribir, o que tu historia no vale y será mejor dejarla… ¡No lo escuches! El canto de la sirena es tan atrayente porque promete el fin de la lucha: dejar de escribir significa no tener que pelearse más con esos personajes que se van por su cuenta a hacer de las suyas.

 

Por eso, si tu sirena te está diciendo que no eres capaz de escribir, respóndele poniéndote a escribir sobre cualquier cosa que te sugiera el binomio. Como este ejercicio de escritura aleatoria no es para ojos de nadie, descubrirás que estás mucho más relajado y que escribes mejor, y después podrás emprender la novela de nuevo con toda esa energía positiva.

Pero ¿cómo funciona exactamente?

En el «binomio fantástico» las palabras no se toman en su significado cotidiano, sino liberadas de las cadenas verbales de que forman parte habitualmente. Las palabras son «extrañadas», «dislocadas», lanzadas una contra otra en un cielo que no habían visto antes. Es entonces que se encuentran en la situación mejor para generar una historia.Giani Rodari: Gramática de la fantasía

El pensamiento lateral de Edward Bono, que surge sobre la misma época que el binomio fantástico de Rodari (1967 y 1973 respectivamente), habla de nuestros pensamientos como ríos que surcan un determinado valle una y otra vez, siempre por el mismo camino. Cuanto más poderosa la corriente, más veces tienes ese pensamiento, más ancho y profundo se vuelve el lecho del río, por lo que más agua pasará por él y más difícil será que se desvíe abriendo nuevos cauces. Asimismo, un pensamiento recurrente se refuerza cada vez que lo tienes. De esta forma, las asociaciones más comunes se establecen y se refuerzan día a día, como lo de rosa es para chicas y azul para chicos y la segregación de juguetes tan innecesaria.

Un ejemplo

Si tratas de describir un paisaje típico asturiano, como una braña, seguro que la primera palabra que te viene es verde, hierba o pasto, pero esas palabras no son demasiado evocadoras. ¿Y si el diccionario te sugiere, por azar, «consejo»?

 

Ahí tenemos un posible binomio fantástico y dos posibilidades distintas:

Lo utilizamos tal cual, con conectores

Igual que Rodari hace con el ejemplo del perro y el armario. Por ejemplo, «el consejo de la braña», un grupo de pastores que se reúnen para discutir cuestiones que afectan a sus territorios.

Lo utilizamos como peldaño a otras ideas

¿Qué te sugiere «consejo» en relación a «braña»? Pon en marcha tu imaginación y descubre un montón de posibilidades.


He utilizado un mapa mental para explorar «consejo» y otras palabras que he generado al azar. Aquí abajo verás el resultado:

 

Mi mapa mental puede parecerse al tuyo, pero es probable que buena parte de las asociaciones sean distintas entre personas diferentes. Esto es así porque tu cerebro se tiene que esforzar para conectar palabras tan alejadas como «braña» y «consejo», y va a tomar vías diferentes para lograr la hazaña de unirlas de forma que tenga sentido, y en esto va a tomar parte la experiencia individual de cada uno.

 

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Este paisaje tan bonito se ve desde la casa de mi hermana en el Pirineo vasco, y más abajo pastan las vacas. 🙂

Cómo utilizar el binomio fantástico para escribir tu novela

El uso que Rodari le daba habitualmente al binomio es el de chispa que provoca un incendio: a partir del binomio fantástico aparecía un cuento que diese sentido a esa asociación. Tenía el perro en el armario y buscaba ahora algo que justificara o llevara esa idea a un desenlace.

 

Sin embargo, si ya tienes un libro en marcha todavía puedes beneficiarte del binomio fantástico, y el resultado puede ser tan descabellado o tan realista como tú quieras que sea: tu imaginación está al cargo.

 

Si te encuentras atascado y no ves la manera de progresar, una forma de agitar el batido neuronal para llegar a asociaciones distintas es introducir un elemento de aleatoriedad.

 

Escribe en un trozo de papel diferente cada lugar, personaje, tema, conflicto, objeto, etc. de tu historia y mételos en un cajón o baúl de elementos clave de tu novela. Remueve el cajón y extrae dos papeles al azar e investiga cómo estos dos están relacionados. O, alternativamente, extrae solo un papel y emplea un generador de palabras aleatorio, o de imágenes, o el diccionario de papel, y toma una palabra al azar. O emplea esa nueva palabra en conjunción con los dos elementos que has extraído de tu cajón.

 

Te encontrarás pensando en personajes que no habías contemplado juntos, en conflictos vistos desde otra perspectiva y en lugares lejanos. Será como lanzar una sonda a las profundidades marinas y descubrir criaturas fascinantes (y algunas estrambóticas y horrorosas), o como mapear un mundo nuevo desde el espacio.

 

Otro beneficio del binomio fantástico y de la escritura aleatoria es que suelta las amarras de tu planificación y te permite adentrarte en esas aguas oscuras y lejanas. A veces permitirte esta aventura es necesario para insuflarle vida a tu novela.

Enlaces útiles

  • Palabras que: crea hasta diez palabras del diccionario común o de uno para niños, y te permite buscar palabras con un final o un principio concreto.
  • Palabras aleatorias: tiene un generador de palabras al azar y otros más específicos: capicúas, anagramas, acrósticos… (¿Qué diantres es un acróstico? He de confesar que he tenido que buscarlo).
  • Generador de palabras de Daniel Piñero: con el generador de Daniel puedes escoger la clase de palabra. Él lo construyó con idea de jugar a improvisar o al Pictionary, pero tú puedes aprovecharlo para crear binomios fantásticos.
  • Random lists: está en inglés, pero además de las palabras te muestra imágenes. Descubrirás extraños animales y el nombre de utensilios que no sabías que hubieran sido bautizados alguna vez.
  • Nómbrame: te permite generar palabras que suenan como una determinada lengua, pero que no tienen por qué tener significado. Además de en español, puedes probar con lenguajes de ficción como el élfico (aunque debe de haber otros cien generadores de palabras élficas por el oscuro internet).

Y tú, ¿utilizas el azar en tus composiciones?


2 Comments on “Técnicas de creatividad para escritores (II): el binomio fantástico”

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